INTRODUCCIÓN

Los bosques tropicales nos proporcionan alimentos, fibras y medicinas. Estos ecosistemas también nos dan “servicios”, por ejemplo, al filtrar el agua y controlar las inundaciones. Lo mismo que cuando “absorben” el dióxido de carbono del aire y ayudan así a mitigar el cambio climático. El programa mundial REDD+ (siglas en ingles de reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal) busca promover el aprovechamiento sustentable de los bosques, y de esa manera mantener los servicios del ecosistema que nos ayudan a soportar los efectos del cambio climático y conservar importantes almacenes de carbono fuera de la atmósfera.

Requerimos servicios del ecosistema relacionados con el carbono pero también muchos otros que no tienen que ver con él para enfrentar el cambio climático. Para encontrar las mejores combinaciones de usos de los ecosistemas en esta situación debemos mejorar lo que sabemos de la relación entre la biodiversidad y los procesos sociales y ecológicos que tienen que ver con lo que podemos hacer para responder y adaptarnos a los cambios que están ocurriendo. RoBiN es un proyecto financiado mayormente por la UE que se desarrollará durante cuatro años a partir de noviembre 2011. Producirá información para idear políticas e incidir en los tomadores de decisiones así como sugerencias de opciones de uso de los recursos bajo escenarios de cambio socio-económico y climático.